
Para nadie es un secreto que el Perú
crece y no solo en términos macroeconómicos, sino también a nivel poblacional,
lo que antes eran pequeños pueblos, hoy son ciudades medianas, y las que antes
eran ciudades pequeñas hoy son grandes metrópolis, en esta dinámica natural de
las sociedades modernas, se presentan fenómenos complejos de integración y
también, desintegración que, forman parte de los pros y los contras del
crecimiento urbano.
El Perú es un país que durante la
segunda mitad del siglo XX sufrió enormes transformaciones, pero también
grandes crisis, mientras que la mayoría de los países de la región, crecían
económicamente también lo hacían sus infraestructuras, sus marcos normativos y todo
lo que tiene que ver con su ordenamiento territorial, lamentablemente, el Perú
empezó tarde este proceso e, incluso hasta el día de hoy se mantiene
inconcluso, la falta de consenso y entendimiento de la necesidad de un
ordenamiento territorial más eficiente, ha llevado a que existan conflictos
territoriales normativos en todo el país, conflictos que van desde problemas limítrofes
entre grandes regiones, pasando por provincias, hasta llegar, incluso, a problemas
interdistritales dentro de ciudades. En las siguientes líneas, se analizará el
conflicto de jurisdicción territorial, adentrándonos dentro de la problemática de
Lima Metropolitana.
Descripción del conflicto de
jurisdicción territorial
Antes de describir lo que es un
conflicto de jurisdicción territorial, primeramente, debemos adentrarnos en las
normas que existen en el Perú relacionadas al ordenamiento territorial, en primer lugar,
tenemos la Ley Nº 27783, Ley de Bases de la Descentralización que, en el inciso
1 de su artículo 7 señala que:
El territorio de la República está integrado por regiones, departamentos,
provincias, distritos y centros poblados, en cuyas circunscripciones se
constituye y organiza el Estado y gobierno a nivel nacional, regional y local,
conforme a sus competencias y autonomía propias, preservando la unidad e
integridad del Estado y la nación.
Por otro lado, la Ley Nº 23853, Ley
Orgánica de Municipalidades, en su artículo 6 señala que:
Las Municipalidades
ejercen jurisdicción con los siguientes alcances: 1. La Municipalidad
Provincial sobre el territorio de la respectiva Provincia y el Distrito del
Cercado. 2. La Municipalidad Distrital sobre el territorio del Distrito. 3. La
Municipalidad Delegada sobre el territorio que le corresponde según delimitación
hecha por el respectivo Concejo Provincial.
Las normas nos brindan un marco general
de las competencias y funciones de cada gobierno; asimismo, también es
importante señalar que la Constitución Política del Perú en el artículo 189 al
192, nos da los alcances de como se organiza el territorio peruano, los
gobiernos regionales y locales, y el importante carácter de la
descentralización, se menciona al Callao como una Provincia Constitucional y,
como sabremos del análisis de la Ley Orgánica de Gobiernos Regionales, también tiene
carácter de región, con todo lo que ello implica.
Como se puede apreciar, de las normas en
cuestión, si nos circunscribimos solo al ámbito de Lima y Callao, nos
encontramos con un territorio muy pequeño, pero altamente fragmentado, a tal
punto que se ha vuelto casi imposible si quiera, concluir proyectos de avenidas
o autopistas que interconecten todo el territorio. No solo eso, también, al ser
un territorio tan fragmentado, los conflictos entre los pequeños distritos de
cada ámbito administrativo han provocado enormes problemas de gestión y
gobernabilidad.
Viendo este panorama, cabría la pregunta:
¿Qué es un conflicto de jurisdicción territorial? Podríamos definirlo como un
problema de competencias entre gobernaciones diferentes que pueden presentarse
a nivel local, provincial o regional, sobre el particular, señala Salomé (2018):
Los conflictos de jurisdicción afectan la normal acción de las
instituciones públicas y el respectivo cobro de los impuestos por las diversas
municipalidades, así como el otorgamiento de licencias y autorizaciones. Un caso
concreto de ello es lo que ocurría en la zona urbana de San Ignacio, colindante
entre los distritos de San Juan de Miraflores y Surco (Lima Metropolitana), que
por más de 40 años tuvieron problemas y como por ejemplo los distritos de
Santiago de Surco con Magdalena; Lurín con Pachacamac; Ate con la Molina,
Independencia con Comas, Independencia con San Martín de Porres y demás. (Pág.
38)
Dejar claro que es una demarcación
territorial también es importante, porque las demarcaciones son las que marcan
la pauta en este tipo de problemas, al respecto, el Tribunal Constitucional ha
señalado lo siguiente:
La demarcación territorial es la división Política del territorio en
regiones, departamentos, provincias y distritos y tiene consecuencias en la
vida social y política del país; tanto en la Constitución Política de 1979 como
la de 1993 han establecido que sean normas con rango de ley aprobadas por el
congreso las que establezcan tal configuración del territorio nacional”. Por
tanto, es este el órgano que conforme a sus respectivas competencias para
establecer la respectiva demarcación territorial. (Exp. N° 001-2001-CC/TC,
Fundamento 3).
Recapitulando, podemos definir el
conflicto de jurisdicción territorial, como un conflicto que se presenta entre
gobiernos locales, provinciales y regionales, en materia de competencias para
cobrar tributos, brindar servicios o emprender proyectos de infraestructura, y
que se presenta por una deficiencia existente a nivel normativo dada la mala o
inexistente demarcación territorial.
Los conflictos territoriales
existentes en Lima
Lima es un caso particular en el Perú,
en primer lugar, porque es la capital del país, y durante el último siglo se ha
consolidado como el poder político y económico del país, concentrando la
riqueza y el poder político, la centralización ha sido tan grande que, las
migraciones, aún hoy 2021, no paran, aumentando la población y un crecimiento
descontrolado y horizontal de la ciudad; en segundo lugar, porque solo en los
últimos 50 años, en Lima se han creado más de diez nuevos distritos, consolidándose
nuevos centros residenciales que concentran una gigantesca población y han
generado un sinnúmero de problemas a nivel de gestión y servicios.
Dentro de estas dinámicas, los nacientes
distritos de Lima, nacieron con problemas de antaño de demarcación, problemas
que vienen incluso de épocas coloniales, así lo señala Pinella (2009), al dar
una explicación del por qué existen conflictos territoriales:
Creemos que se debe
principalmente a que la mayoría de estos lugares fueron creados antes de que
existiera una normativa que delimitara claramente un límite entre ellos, ya que
la creación de la mayoría de los distritos se originó en la época colonial, con
base en antecedentes geográficos, decisiones políticas arbitrarias, identidad
sociocultural de la población o por características fisiográficas del paisaje
como ríos, colinas, crestas de montañas, tipologías que eran fáciles de
identificar desde ambo lados de la frontera distrital y que en la actualidad ya
no se encuentran presentes. (Pág. 42)
Así,
vemos que, a nivel de Lima Metropolitana, existen conflictos generalmente
empujados por el pago de tributos y la dación de servicios públicos, en tal
sentido, podemos encontrar conflictos en distritos pequeños como entre San
Isidro y Magdalena del Mar, o entre grandes distritos como por ejemplo Lurín y Pachacamac,
o San Martín de Porres y los Olivos, etc. Esto genera graves perjuicios no solo
a los gobiernos distritales, sino, sobre todo, a los ciudadanos, así lo señala
López (2018):
En el Perú, existe un
sinnúmero de situaciones que involucran conflictos territoriales que menoscaban
los derechos de los ciudadanos, y originan la ineludible necesidad de que sean
prontamente resueltos por las autoridades gubernamentales. Según el Instituto
Peruano de Administración Municipal (IPAM), los conflictos territoriales de
Lurín-Pachacámac, San Martín de Porres-Independencia y San Isidro-Magdalena son
los más complejos en Lima. Otros casos son los conflictos de límites
Callao-Lima Metropolitana, Chorrillos-Surco, Chorrillos-Barranco,
Chorrillos-Villa El Salvador, San Juan de Miraflores-Chorrillos, Ancón-Puente
Piedra y Magdalena-San Miguel. También figuran los casos de Magdalena-Pueblo
Libre, Punta Hermosa-Punta Negra, San Bartolo-Santa María del Mar,
Pucusana-Santa María del Mar, Surquillo-San Borja, Surco-Barranco y Ate-Surco.
En el interior del país existen problemas territoriales en Ayacucho. Asimismo,
existe conflicto territorial entre Puno y Moquegua. (Pág. 134-135)
Entendemos, entonces, que solamente si
nos vamos a analizar el caso Limeño, podemos observar que dentro de sus propios
distritos, existen serios problemas de demarcación territorial, lo que conlleva
a conflictos de jurisdicciones y las consecuencias están vistas en la calidad
de vida de los ciudadanos que viven en los límites de estos distritos y que la ambigüedad
de no saber con exactitud a que distrito pertenecen, les genera, incluso, una indefensión
si es que quisieran hacer algún reclamo o iniciar un procedimiento
administrativo a la Municipalidad correspondiente.
Agrupaciones territoriales de Lima
Lima es un territorio pequeño a nivel territorial, pero agrupa una
enorme población, vamos a dar un vistazo a como Lima es agrupada de
diferentes formas a través de distintos sectores, mencionaremos cuatro por
tratarse de los más evidentes.
A nivel de sector interior, es decir, seguridad ciudadana, la
Policía Nacional del Perú (PNP) agrupa Lima en cuatro jurisdicciones policiales,
también llamadas “zonas operativas” que son Norte, Sur, Centro y Este; por otro
lado, desde el sector educación, concretamente desde las Unidades de Gestión
Educativa Local (UGEL), el Ministerio de Educación divide el territorio en
siente UGELs, en un diagrama muy parecido al de la PNP; dentro de la gestión
política y de las municipales de Lima Metropolitana, y acorde a la Ley Nº 29029,
Ley de la Mancomunidad Municipal, se agrupa la ciudad en siete grandes
mancomunidades, esto en búsqueda de una mejor gestión de servicios; finalmente las
encuestadoras, como por ejemplo IPSOS, cuando realizan estudios de mercado consideran
la existencia de cinco sectores, incluso existió una polémica al mencionar hace
unos meses la palabra “Lima Moderna” para definir a uno de estos y que concentraba
a los distritos llamados “tradicionales”.
Como se podrá observar, estos sectores se basan en un factor
geográfico para separar Lima y mejorar sus condiciones de organización para un
mejor servicio y gestión de cada sector. Ahora bien, no se puede dejar de
mencionar el Proyecto de Ley Nº 6475/2020-GL presentado por la Municipalidad
Metropolitana de Lima el 12 de octubre de 2020 al Congreso de la República y
que plantea la creación de una Alcaldía Mayor, esta propuesta plantea la
modificación de la Ley Orgánica de Municipalidades en cuanto al Régimen
Especial de la Municipalidad Metropolitana de Lima y plantea la creación de tan
solo cinco jurisdicciones.
Prontamente estaré publicando más alcances sobre el tema en base a la construcción de una tesis.
Fuente de información
Congreso de la República (2002). Ley N° 27783 - Ley de Bases de la
Descentralización.
López Flores, B. J. F. (2018). Descentralización, conflictos
territoriales y proceso competencial. Justicia & Derecho. Revista N° 7, 133
– 154.
Pinela Odar, M. (2019). La gestión de conflictos y competencia
territorial vistas desde la gestión pública. Pensamiento Crítico. Vol. 24 – Nº
2 – 2019, 37 – 54.
Salome Alfaro, Liz Consuelo (2018). Conflictos de jurisdicción
asociados a la aplicación de la legislación de delimitación territorial de los
distritos de San Martín de Porres e Independencia en el año 2015. Universidad
Peruana Los Andes, Huancayo, Perú.
Tribunal Constitucional (2001). Exp. N° 0001-2001-CC/TC.